viernes, 3 de junio de 2016

Ni unx Menos. Te quiero Vivx ~

Hoy estoy acá y puedo escribir esto. Hace unos años no hubiera podido, algo me lo habría prohibido. 
Para aquellos que no saben, en Argentina, una mujer muere cada treinta horas  a causa de violencia de género.

Me pregunto si tenía mi autoestima baja, si me amaba tan poco en aquel entonces. Creo que sí; me construí bajo la idea de que todo lo que necesitaba para vivir era un hombre... y me equivoqué. 
Todo comenzó con una frase: "deberías ser mas espontánea" y eso fue lo que hice, dejé absolutamente todo lo que había conseguido en ese momento con tan sólo 17 años. 
La violencia actúa así, lentamente, uno casi la ignora cuando se desprecia  porque la considera algo normal, algo que se merece. Y al rato ahí estaba, contando cada uno de mis defectos, detalles que ya no odio tanto ahora, cosas que me hacen ser yo misma. 
La primera pelea fue por un baile con amigos de mi hermana en su cumpleaños de 15 cuando aún no estábamos juntos, una llamada de teléfono que terminó en lágrimas y en yo aceptando mi "mal comportamiento". Gran error, porque nada había hecho.
Las demás peleas no las recuerdo, algo me bloquea esos momentos tan duros y tristes. Todas solían comenzar igual, por teléfono y con el mismo tópico: los celos. 
No sé quién dijo que los celos son una manifestación de amor, pero claramente esa persona se equivocó y aceptó la violencia. 
Las dudas aumentaban cada vez más y quería probar que no mentía, que sentía lo que decía sentir y por eso borré a todos mis amigos, a los hombres, las mujeres no eran importantes porque al fin y al cabo me iba a terminar aislando de esas trolas eventualmente.
Me odiaba, no me amaba, yo sabía eso. Odiaba mi físico, pero al mismo tiempo quería que le demostrara que era suya. No confiaba en mí, pero a la vez decía que estábamos destinados a estar juntos y pelear por ese falso amor-
Cuando quedé sola, comenzaron las escenas en la calle, los gritos, los golpes a los objetos que tuviera enfrente... y cosas que no puedo escribir y recién ahora logré contar. Contengo las lagrimas mientras escribo y se me viene a la mente su famosa frase  "dejá de hacerte la víctima"... 
Quedaba mi familia, mi sostén en los peores momentos, como algunos amigos que siguieron estando a pesar de todo. 
Se tomó el trabajo de llenarme la cabeza con pensamientos tristes, me decía que no era nadie para ellos, que si yo me iba no iban a notar mi ausencia porque no me amaban. 
Le creí. Le creí todo.
Quise irme, realmente lo intenté, pocos lo saben eso, pero acá estoy.
De apoco me dejó rota, con la falsa idea de que no tenía amigos, de que mi familia me odiaba, que yo era lo peor y que nadie iba a amarme jamás, pero en su cabeza estaban los fantasmas. Seguía desconfiando de mí, seguía con miedo de perderme, seguía pensando que si me vestía así o me juntaba con quienes quería, eso me hacía una puta.
Mis padres me prohibieron verlo, pero yo lo necesitaba. ¡¿Qué podía yo necesitar de una persona así?! Cuando estás triste, crees que estás solx, pero no es así. Nunca estás solx.
Tomó ventaja, confié y me engañó... en todos los sentidos.
Así estuve hasta el 2011 que me animé a dejarlo... y ahí comenzó la venganza. Extorsiones por sitio cual fuera, una falsa imagen de mi por todos lados, gente desconocida riendo de mi físico sin saber que había sido forzada a eso, que todo era mentira, que editaba muy bien y que trabajaba en equipo con mujeres que me odiaban a mi también... pero acabaron disculpándose por sus errores tanto como yo por los míos.
Al fin y al cabo, desapareció. Y nada de todo esto parece que pasó alguna vez.

Por favor
No esperes ver las heridas por fuera, porque muchas veces, el dolor que tenemos dentro no lo mostramos. 

Comprendí que los celos son una señal de inseguridad, y no de amor.
Comprendí que nadie puede quitarme a mis amigos. A los que se quedaron, les agradezco con mi vida, y a los que se fueron, les pido perdón por no haber estado para ellos.
Comprendí que mi familia está a mi lado y me apoya por más diferencias que tengamos muchas veces.
Comprendí que el físico es parte de uno, y si algo no me gusta, puedo cambiarlo.
Comprendí que mis relaciones sexuales no me hacen mejor o peor persona.
Comprendí que puedo usar la ropa que yo quiera si me gusta.
Comprendí que puedo hacer cualquier actividad que ame, como cantar, como tener un blog, como tomarme fotos.
Comprendí que la dependencia no es buena, que sola pude hacer muchas cosas.
Comprendí que el amor existe y si duele, no es amor.